El análisis de Fortaleza SAFI señala que la caída de precios estuvo impulsada principalmente por alimentos, aunque otros bienes y servicios continuaron registrando incrementos.
La inflación en Bolivia registró en julio una variación mensual negativa de 2,79%, mientras que la inflación acumulada entre enero y julio llegó a 1,89% y la variación a doce meses alcanzó 4,93%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Para Fortaleza SAFI, entidad financiera boliviana que realizó el análisis, el resultado debe ser observado dentro de una perspectiva más amplia y no como una señal aislada de cambio en la dinámica de los precios.
El comportamiento de julio estuvo determinado principalmente por la disminución de los precios de algunos alimentos con alta incidencia en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), entre ellos la carne de pollo, carne de res, cebolla, zanahoria y plátano. Fortaleza SAFI vincula esta evolución con una posible normalización de las condiciones de abastecimiento y transporte, luego de las dificultades registradas durante mayo y junio.
Sin embargo, la reducción no fue generalizada. El análisis de Fortaleza SAFI identifica aumentos en productos y servicios como el transporte interdepartamental en bus o flota, cortes de cabello, teléfonos celulares, televisores, perfumes y calzado para adultos. La entidad considera que esta evolución diferenciada evidencia la necesidad de analizar el comportamiento de los precios en su conjunto antes de concluir que existe una tendencia sostenida de moderación inflacionaria.
De cara al segundo semestre, Fortaleza SAFI plantea mantener bajo observación la evolución de la inflación para determinar si la moderación de julio se mantiene y alcanza a otros componentes del IPC o si responde principalmente a la normalización de los precios de los alimentos. En ese escenario, variables como el tipo de cambio, la liquidez, la disponibilidad de combustibles y las condiciones de abastecimiento podrían continuar incidiendo en la formación de precios.
El análisis de la entidad financiera también destaca la importancia de realizar un seguimiento permanente del entorno económico para las decisiones de inversión. Según Fortaleza SAFI, este monitoreo permite evaluar los posibles efectos de la evolución de los precios sobre las distintas alternativas de inversión y ajustar las estrategias de acuerdo con los objetivos, el horizonte, las necesidades de liquidez y el perfil de riesgo de cada inversionista.