El sector enfrenta un aumento considerable en los costos de logística, debido principalmente al encarecimiento de los fletes y al diésel
El incremento de los costos de transporte tras el retiro de la subvención al diésel ya repercute en la comercialización de carne y comienza a golpear el consumo de las familias, advirtió la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol).
El secretario de Conflictos de la entidad, Gonzalo Serrudo, explicó que el sector enfrenta un aumento considerable en los costos de logística, debido principalmente al encarecimiento de los fletes. Según Serrudo, durante el último mes los transportistas llegaron a cobrar entre Bs5.000 y Bs9.000 adicionales por carga respecto a las tarifas habituales.
"Hubo una incidencia entre 5.000 hasta 9.000 bolivianos adicionales de lo que habitualmente se cobraba", señaló.
Serrudo sostuvo que el mayor costo del transporte termina repercutiendo en toda la cadena, desde el traslado del ganado y la carne hasta la venta en los mercados. Esta situación, dijo, contribuyó a elevar el precio final del producto y redujo la capacidad de compra de los consumidores.
Carne
"Como carniceros, como vendedores al detalle en los mercados, indirectamente hay una incidencia", afirmó.
El dirigente aseguró que la población ya comenzó a reducir el consumo de carne debido a los precios actuales y advirtió que el menor movimiento comercial también afecta directamente a los vendedores.
"Hoy en día la carne ya está cara. Hay una notable disminución del consumo por parte de la población", manifestó.
Para Serrudo, el problema no se limita al precio de la carne, sino al impacto que genera el incremento del diésel sobre toda la cadena logística. Explicó que el aumento de los fletes reduce el flujo de compradores y termina afectando los ingresos del propio sector cárnico.
"Lo que no se está viendo desde ya es el flujo, la dinámica de consumo, donde nuestro sector lamentablemente está desapareciendo", sostuvo.
Ante este escenario, Contracabol rechazó nuevos incrementos en el precio de la carne y pidió a las juntas vecinales y otros sectores asumir acciones para evitar que el costo siga trasladándose al consumidor.
Serrudo consideró que, si el retiro de la subvención al diésel ya elevó los costos de transporte, el sector no debería enfrentar nuevos aumentos que profundicen la caída del consumo.
Fuente: La Razón