El famoso cantante y compositor argentino Andrés Calamaro volvió a Bolivia después de 6 años como parte de su gira mundial Agenda 1999 Tour Latam-Europa 2025.
El auditorio de Casa Grande vibraba con la expectación de un público ansioso por presenciar el regreso del rey del rock argentino. Andrés Calamaro, con su Agenda 1999 Tour Latinoamérica, había llegado a Bolivia para dejar su huella en la escena musical cruceña.
A medida que las luces se encendían, una figura solitaria emergía en el escenario. Calamaro, con su característico estilo desenfadado, saludaba al público con un gesto de rockstar consumado. La banda irrumpió en los acordes de "Sin documentos" y el delirio se apoderó del auditorio de Casa Grande.
El setlist fue un viaje a través de los grandes éxitos de "El Salmón", desde "Crímenes Perfectos", "Loco", "Alta Suciedad", "Flaca", "Mi enfermedad" hasta "Tuyo siempre". El público cantaba cada palabra, cada estribillo, cada verso. La energía era palpable, la conexión entre el artista y su audiencia, fué eléctrica.
Pero fue en el cierre del show cuando Calamaro nos regaló el momento más épico de la noche. Con su chamarra roja, como si fuera una capa, simuló ser un torero español, toreando el aire con movimientos precisos y sensuales. El público estalló en aplausos y ovaciones, pidiendo más.
La noche concluyó con un Calamaro exhausto pero satisfecho, agradeciendo al público boliviano por su pasión y entrega. La Agenda 1999 Tour Latinoamérica había dejado su marca en Santa Cruz, y el recuerdo de esta noche inolvidable permanecerá por mucho tiempo en la memoria de los asistentes.
Fue una noche de rock, pasión y arte, donde Calamaro demostró por qué es uno de los más grandes compositores y cantantes de la historia del rock hispanoamericano. Y en el corazón de Bolivia, su música y su espíritu seguirán vivos, por siempre.
Por Brian Costas