19 niñas y niños fueron víctimas de infanticidio en Bolivia entre el 1 de enero y el 26 de agosto de 2026, según datos del Ministerio Público. Cochabamba concentra la mayor cantidad de casos, con siete víctimas, seguida de Santa Cruz, con cinco.
En Bolivia, una niña o un niño fue víctima de infanticidio, en promedio, cada 12 días y medio. Entre el 1 de enero y el 26 de agosto, el Ministerio Público registró 19 víctimas de este delito, una cifra que refleja la gravedad de la violencia ejercida contra la población infantil.
Se trata de un promedio y no significa que se haya producido exactamente un infanticidio cada doce días, sino que permite dimensionar la frecuencia con la que se registraron estos hechos.
La distribución territorial muestra que Cochabamba concentra la mayor cantidad de víctimas, con siete casos, lo que representa el 36.8% del total nacional. Le sigue Santa Cruz, con cinco víctimas, equivalente al 26.3%. Entre ambos departamentos reúnen 12 de las 19 víctimas registradas, es decir, cerca de dos tercios del total.
La Paz y Tarija registran dos casos cada uno, mientras que Pando, Chuquisaca y Potosí reportan una víctima por departamento. En el registro difundido por el Ministerio Público, Beni y Oruro no presentan casos durante el periodo analizado.
19 VÍCTIMAS EN OCHO MESES
Los números permiten dimensionar el problema desde otra perspectiva. De los 19 casos registrados hasta el 26 de agosto, más de un tercio corresponde a Cochabamba, mientras que Santa Cruz concentra poco más de una cuarta parte. La presencia de casos en siete de los nueve departamentos también muestra que se trata de una problemática que trasciende una sola región del país.
Pero detrás de la estadística hay 19 niñas y niños que perdieron la vida y familias que quedaron marcadas por estas muertes.
PENA DE 30 AÑOS
En Bolivia, el infanticidio está contemplado en el Artículo 258 del Código Penal, que establece una pena de 30 años de presidio, sin derecho a indulto, para quien mate a una niña o un niño desde su nacimiento hasta los 12 años.
Fuente: Opinión