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Opinión | ¿Hacia dónde va Bolivia? El desafío de equilibrar a China y EE.UU

El desafío es cómo relacionarse con ambas potencias sin perder autonomía. A 15 días de gestión gubernamental ¿hacia...

Por Redacción UHTV 1 lectura
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El desafío es cómo relacionarse con ambas potencias sin perder autonomía. A 15 días de gestión gubernamental ¿hacia dónde cree que se inclina la balanza de Rodrigo Paz? 



Por: Sebastián Díez Arauz


Hoy Bolivia vive uno de los momentos más decisivos de su historia reciente. Un país que antes parecía aislado hoy se proyecta al escenario internacional gracias a sus recursos estratégicos, especialmente el litio, que lo sitúa en el centro de la rivalidad entre Estados Unidos y China. La transición energética global, la competencia tecnológica y el reordenamiento de alianzas convierten a Bolivia en un nodo clave dentro de la multipolaridad emergente. El desafío es cómo relacionarse con ambas potencias sin perder autonomía: ¿acercarse a Washington, mantener la apuesta por Pekín o equilibrar para aprovechar ambos beneficios sin quedar atrapado en la competencia geopolítica?

 

EE.UU. y China compiten en comercio, tecnología, infraestructura y áreas de innovación estratégica. Pekín expande su influencia mediante la Franja y la Ruta; Washington fortalece alianzas tradicionales y busca contener a China. La disputa incluye 5G, inteligencia artificial y minerales críticos, impulsando un desacoplamiento tecnológico que alcanza Sudamérica, donde ambas potencias consolidan presencia mediante inversiones, cooperación tecnológica y acuerdos estratégicos.

 

La ubicación de Bolivia, en el centro de Sudamérica, sus rutas bioceánicas y el acceso al Atlántico vía Puerto Busch la convierten en un punto geopolítico estratégico. El litio, esencial para movilidad eléctrica y almacenamiento de energía, intensifica el interés global, junto con gas natural, biodiversidad y agua dulce. Durante el gobierno del MAS, China consolidó proyectos de infraestructura, energía y telecomunicaciones, incluyendo el satélite Túpac Katari y carreteras que conectan el país. Sin embargo, surgieron dependencias tecnológicas y condiciones financieras poco transparentes. El acercamiento actual a EE.UU. exige equilibrio estratégico y pragmatismo para un desarrollo seguro y sostenible.

 

Con Washington, Bolivia mantuvo cooperación antidrogas, comercio e inversiones, aunque las relaciones se fracturaron en 2008. Hoy, los intereses estadounidenses se enfocan en el litio, la estabilidad democrática y la gobernabilidad. Persisten riesgos por diferencias políticas e interferencias ideológicas, por lo que la diplomacia boliviana debe actuar con cuidado y firmeza.

 

El dilema es claro: ¿equilibrar o elegir? Una estrategia de equilibrio permite diversificar inversiones, evitar dependencias, fortalecer la competitividad tecnológica y energética, y abrir nuevas oportunidades. Vietnam demuestra cómo un país puede relacionarse con ambas potencias sin ceder soberanía ni depender de un solo socio estratégico.

 

Las opciones estratégicas incluyen diversificación de socios, diplomacia multivectorial, acuerdos sectoriales específicos, seguridad jurídica que atraiga inversión y la integración regional mediante corredores bioceánicos y el desarrollo del hub de Viru Viru como nodo comercial aéreo. Estas acciones permiten aprovechar oportunidades estratégicas sin comprometer la autonomía.

 

Tres escenarios se proyectan: Escenario 1, inclinación hacia China, con infraestructura y transición energética, pero riesgo de dependencia y alejamiento de EE.UU.; Escenario 2, inclinación hacia EE.UU., con cooperación en seguridad y financiamiento, pero pérdida de acceso tecnológico y comercial con China; Escenario 3, equilibrio estratégico, donde Bolivia mantiene relaciones amplias, accede a mercados diversos y consolida una posición geopolítica sólida, atrayendo inversiones, generando empleo y potenciando su desarrollo sostenible.

 

Bolivia enfrenta una oportunidad histórica gracias a su posición geográfica y recursos estratégicos. La clave no es escoger entre China o EE.UU.; es elegir un futuro que priorice los intereses del país y maximice beneficios sin sacrificar autonomía, soberanía ni proyección internacional.


Escrito por Sebastían Díez Arauz, estudiante de Relaciones Internacionales

Etiquetas: Nacional Noticias UHTV

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