El comportamiento del consumidor boliviano ha cambiado drásticamente en los últimos años, impulsado por la digitalización, la economía y las diferencias regionales. Si bien no hay un perfil definitivo, los expertos identifican patrones que marcan su forma de comprar y decidir.
Las redes sociales han transformado la manera en que los bolivianos adquieren productos. En plataformas como TikTok, las transmisiones en vivo funcionan como subastas virtuales donde vendedores promocionan ropa, perfumes y gadgets mientras los compradores comentan, negocian y concretan sus compras en el chat.
"El consumidor boliviano se diferencia según la región. Por un lado, en occidente, el consumidor es un poco más regateador; busca y compara precios. Por el lado oriental, se observa un mayor consumismo", explica David Coaquira Velásquez, docente de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.
A pesar de estas diferencias, hay un factor común: el precio sigue siendo la prioridad. "Tendemos a informarnos más sobre el precio que sobre las características y diferenciadores de cada producto o servicio, por lo que las empresas y vendedores deben hacer lo mismo si lo quieren cautivar", añade Coaquira.
El auge del comercio digital ha sido otra transformación clave, acelerada por la pandemia. "Ha habido un crecimiento significativo en las compras digitales. Anteriormente, básicamente, todo se hacía a través de marketplaces como Facebook, pero ahora, con la pandemia, las aplicaciones de delivery y compras en línea han crecido", señala el experto. Sin embargo, persisten desafíos logísticos, como la falta de un sistema de correo confiable, lo que obliga a muchos vendedores a realizar entregas en persona o mediante flotas de transporte interprovincial.
Víctor Hugo Cortez, consultor especializado en mercadeo y negociaciones comerciales, subraya otro rasgo distintivo del consumidor boliviano: su exigencia en el cumplimiento de lo prometido. "Lo que quiere es que no le falles en lo que le has prometido y que le cumplas en los plazos y en las condiciones que tú le has dicho", afirma.
El comercio electrónico sigue en ascenso y con él, la necesidad de estrategias de marketing más efectivas. "Es crucial tener presencia a través de contenido que no sea simplemente de venta, sino también de entretenimiento para conectar con el público. No siempre son solo consumidores, sino personas con diferentes tipos de características", concluye Coaquira.
Si bien el perfil del consumidor boliviano aún está en construcción, su evolución es clara: cada vez más digital, exigente y con hábitos de compra marcados por la regionalización y el precio.
Fuente: El Deber
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