La Conferencia Episcopal Boliviana compartió un comunicado, que se leyó en las eucaristías dominicales, donde se posiciona ante el debate abierto en la ALP en torno a la eutanasia
La Iglesia católica se posiciona en contra de una ley de eutanasia y centra su pedido en mejorar la atención sanitaria, sobre todo en los tratamientos paliativos, para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Un comunicado de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) marca la postura de la Iglesia. Al concluir las eucaristías dominicales, se leyó dicho pronunciamiento.
"Desde hace algunas semanas se está debatiendo en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) un proyecto de ley de cuidados paliativos y eutanasia", inicia el comunicado. El proyecto de ley que se tramita en el Legislativo nace a partir del caso de un joven que sufre dolores intensos debido a un cáncer que afecta gravemente su salud y amenaza su vida. La propuesta de ley, dice el comunicado, "ha generado debates sociales y legislativos sobre el final de la vida y la posibilidad de acabar voluntariamente con la misma".
La posición asumida por los católicos, "fiel al Evangelio de Jesucristo (...) rechaza la eutanasia y reafirma su compromiso de servicio y acompañamiento a través de un trato digno y fraterno a todo enfermo". Reitera su defensa "incansablemente el valor de la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta su fase terminal".
Más allá de asumir una postura de rechazo a la eutanasia, apunta su reflexión a la importancia de ofrecer condiciones dignas a los enfermos, sobre todo a quienes transitan por una etapa terminal. "La verdadera compasión no consiste en provocar la muerte, (...) la auténtica compasión no radica en apresurar la muerte sino en sentir con el otro. La verdadera respuesta al sufrimiento es el amor, el acompañamiento y el cuidado, nunca el descarte de quien podría ser considerado una carga", reza el comunicado de la CEB.
El llamado de la iglesia enfoca su pedido en el acompañamiento a los enfermos, un "cuidado y el acompañamiento humano, espiritual y sanitario". Y refuerza su pedido con la importancia de "la promoción y el acceso a los cuidados paliativos que alivian eficazmente el dolor físico, respetan el proceso natural de la muerte y cubren las necesidades emocionales y espirituales del enfermo y de su familia". Es decir, reclama a las autoridades "que los cuidados paliativos sean accesibles a los que más lo necesiten".
Respecto al proyecto de ley que avanza en la AL, "legalizar o normalizar la eutanasia debilita el tejido social y presiona de forma directa o indirecta a los más enfermos, ancianos y vulnerables, haciéndolos sentir que su vida ha perdido valor".
Mejorar la salud
Durante la homilía dominical, monseñor René Leigue también se refirió al tema. "Nosotros no somos quién para destruir la vida, no somos quien para quitar la vida la vida", enfatizó.
Reconoce las deficiencias actuales del sistema de salud y, por ello, emplaza a los legisladoras para que trabajen en mejorar los servicios de salud que atienden a los bolivianos. "Ahí es donde viene este problema. Pienso que la autoridad le tocaría buscar la manera, en vez de acortar la vida, de cómo solucionar este problema de la salud. Ahí sí, los legisladores tienen que estar atentos para hacer leyes, para aumentar el porcentaje que tiene la salud, que hoy día es insuficiente".