La psicóloga y docente de la Universidad Privada
Domingo Savio (UPDS), Valeria Carrazana, explica que "la menopausia implica
cambios hormonales que inciden directamente en el estado de ánimo de las
mamás". Es común experimentar altibajos emocionales, irritabilidad o ansiedad.
Por ello, destaca que el autocuidado debe ser una prioridad: "Escucharse,
reconocer las propias necesidades y darse espacios de descanso no son un lujo,
sino una necesidad".
A esto se suman temores relacionados con la pérdida de
fertilidad, el envejecimiento y estigmas sociales que asocian la menopausia con
el fin de la belleza o del atractivo sexual. Estos factores pueden afectar la
autoestima y el bienestar emocional si no se cuenta con una red de apoyo
adecuada. Por eso, Carrazana subraya la importancia de hablar con la familia
con honestidad y apertura: "La menopausia de las madres no debe vivirse en
soledad. Con comprensión, cuidado y acompañamiento, esta etapa también puede
ser de crecimiento y equilibrio".
Además, recomienda rodearse de una red de apoyo
emocional -amistades, familiares de confianza, espacios de contención- y
trabajar la resiliencia, es decir, la capacidad de adaptarse a los cambios.
"Aceptar esta etapa como una parte natural de la vida ayuda a disminuir la
presión de 'estar siempre bien' y abre camino a una relación más compasiva con
una misma", puntualiza.
Si bien este proceso puede generar incertidumbre,
también representa una oportunidad para el autoconocimiento. "Es momento de
reencontrarse consigo mismas, de valorar el tiempo propio y de vivir la
sexualidad con mayor libertad, sin la preocupación constante por embarazos no
deseados", añade la especialista.
Como sociedad, es fundamental dejar de reforzar
connotaciones negativas sobre la menopausia. Por el contrario, vale la pena
enfatizar sus aspectos positivos: el cese de las molestias menstruales
representa un alivio para muchas mujeres, al igual que la posibilidad de vivir
una sexualidad más libre. Además, esta etapa puede brindar más tiempo personal,
especialmente cuando los hijos ya han alcanzado la independencia.
Comprender que los cambios hormonales permiten no solo
la posibilidad de ser madres, sino también cerrar ese ciclo biológico de manera
natural, es clave. La sociedad en gran medida depende de estos procesos, y por
ello, la valoración positiva desde la pareja, los hijos y el entorno resulta
fundamental. Reconocer emocionalmente a las mujeres en esta etapa fortalece su
autoestima y contribuye a su salud mental.
La menopausia, bien acompañada y comprendida, puede
ser una etapa de equilibrio, transformación y madurez. Validar esta experiencia
no solo beneficia a las madres que la transitan, sino que enriquece a toda la
sociedad al promover una cultura de respeto, empatía y reconocimiento.