Una comitiva cívica-técnica expresó sus dudas sobre el estado real del complejo industrial y la viabilidad de su puesta en marcha.
A pocos días de la visita de Luís Arce y la inauguración de la Obra Estatal de más de 600M de dólares, se sostuvo una reunión con personeros de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), la Comitiva Cívica Técnica, integrada por miembros del Comité Pro Santa Cruz y del Comité Cívico de Puerto Suárez junto a técnicos, en la que los cívicos expresaron dudas sobre el estado real del complejo industrial y la viabilidad de su puesta en marcha.
Durante la inspección en la que participó el vicepresidente electo del Comité Pro Santa Cruz, Dino Franco, los delegados evidenciaron falencias estructurales y denunciaron falta de transparencia en el proceso.
Según Franco, la primera impresión al llegar a la planta fue de "poca prolijidad". Señaló desorden y ausencia de condiciones adecuadas en el entorno del Mutún, contrastando con otros complejos industriales que cumplen estándares internacionales en seguridad, calidad y medio ambiente.
El recorrido reveló que de las siete plantas que conforman el complejo, solo una -la de energía- está operativa. Sin embargo, la planta clave Reducción Directa del Hierro (DRI), que debería permitir la producción final de acero, aún está en un 85% de avance y no estará lista hasta mayo. Pese a ello, el gobierno insiste en inaugurar la siderúrgica con el argumento de que la producción debe iniciarse para evitar el deterioro de los equipos.
La Comitiva Cívica Técnica, en conjunto con el Comité Cívico de Puerto Suárez, exigió que se presenten documentos técnicos que respalden la operatividad de la planta, como los informes de precomisionado y comisionado, que certifican el cumplimiento de los requerimientos de ingeniería y seguridad. Esta solicitud generó incomodidad entre las autoridades de la ESM, según relataron los visitantes.
El técnico de ingeniería Luís Callau, parte de la comitiva, confirmó que habitantes y exdirigentes cívicos de Puerto Suárez también están atentos al desarrollo del proyecto. Indicó que, aunque hay cierta confianza en que la siderúrgica podrá operar a futuro, las autoridades deben garantizar que todo se realice conforme a lo estipulado y que la inspección definitiva, prevista para dentro de tres meses, verifique si realmente la planta está lista para operar o si la inauguración fue solo simbólica.
Fuente: El Bunker