Opinión | Legítima defensa y orden social: Lo que Bolivia necesita entender
Publicado el 08/06/2026
Quienes provocan los bloqueos tienen la audacia de presentarse como víctimas y desprotegidos, reclamando solidaridad y comprensión mientras siembran sufrimiento real en gente real.
Escrito por Jeremías Méndez
Bolivia atraviesa una crisis que duele en lo cotidiano. Los bloqueos paralizan ciudades, impiden que los enfermos lleguen a los hospitales, que los niños vayan al colegio, que las familias lleven el pan a casa. Y quienes los provocan tienen la audacia de presentarse como víctimas y desprotegidos, reclamando solidaridad y comprensión mientras siembran sufrimiento real en gente real.
Aquí hay que ser honesto: la Doctrina Social de la Iglesia no fue escrita para defender a quienes toman rehenes a pueblos enteros. La opción por los pobres no es opción por los violentos. León XIII, Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron claros la solidaridad cristiana exige justicia, y la justicia comienza por proteger al inocente, no al que le bloquea el paso a un paciente de diálisis.
El Catecismo (N°2265) lo establece sin rodeos: defender la propia vida y la de la familia no es delito, es un deber moral. Y la propiedad privada es un derecho natural inviolable. Lo que uno construye con esfuerzo, sacrificio y años de trabajo no puede ser arrebatado ni por el delincuente de la calle ni por un Estado que redistribuye por decreto lo que otros produjeron, ya sufrimos 20 años todo esto y ya estuvo bueno.
Creo en una Bolivia con orden, con libertad y con oportunidades reales. Creo en un Estado que protege sin sofocar, que garantiza seguridad sin convertirse en tutor de la vida de las personas. Creo en el ciudadano que trabaja, que emprende, que construye y que merece vivir sin miedo y sin que nadie le quite lo suyo bajo ningún disfraz ideológico.
Bolivia no necesita más Estado. Necesita mejor Estado. No redistribución forzada como la que hicieron y ahora pretenden, necesita justicia verdadera.
Defender tu vida y lo que construiste con esfuerzo no es un crimen. Es un derecho.
Jeremías Méndez Justiniano, abogado.