Evo admite coordinación de las protestas mientras sus bases amenazan con radicalizar medidas y defenderlo como “escudo humano”
Publicado el 08/06/2026
La crisis política y social que atraviesa Bolivia sumó este lunes nuevos elementos que apuntan a una mayor articulación entre el liderazgo de Evo Morales y los sectores movilizados que mantienen bloqueos y protestas en distintas regiones del país.
El expresidente reveló la existencia de reuniones de planificación y coordinación para sostener la resistencia de sus organizaciones, mientras sus bases en el Trópico de Cochabamba anunciaron acciones de mayor presión para impedir cualquier intento de aprehensión en su contra.
Durante una intervención pública, Morales reconoció que participa en reuniones de evaluación y planificación de las movilizaciones, afirmando que existe una estrategia para resistir las acciones del Gobierno y mantener las medidas de presión. Sus declaraciones se producen en medio de una escalada de conflictos que ya supera las cinco semanas y que mantiene bloqueadas importantes rutas del país.
En paralelo, la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico resolvió constituirse en un “escudo humano” para impedir cualquier operativo policial o militar destinado a ejecutar una eventual orden de captura contra el líder cocalero. Los dirigentes aseguraron que movilizarán a sus bases para proteger a Morales y denunciaron lo que consideran una persecución política.
La tensión aumentó aún más tras la promulgación de la Ley de Regulación de los Estados de Excepción por parte del presidente Rodrigo Paz. La norma establece el marco legal para la aplicación de medidas extraordinarias en situaciones de grave alteración del orden público y contempla mecanismos de intervención estatal cuando la capacidad operativa de la Policía resulte insuficiente.
Tras la promulgación de la ley, organizaciones interculturales de Chimoré afines a Morales advirtieron que podrían tomar puestos militares en caso de que se intente aplicar medidas de excepción contra los sectores movilizados. Los dirigentes expresaron su rechazo a la nueva normativa y sostuvieron que permanecerán en estado de alerta ante cualquier despliegue de las Fuerzas Armadas en la región.
Las amenazas de ocupar instalaciones militares se suman a las resoluciones adoptadas en Lauca Ñ durante los últimos días, donde organizaciones del Trópico determinaron masificar los bloqueos y fortalecer las movilizaciones en respaldo a las demandas impulsadas por Morales y sus seguidores.
En este contexto, las declaraciones del exmandatario adquieren especial relevancia porque constituyen uno de los reconocimientos más directos sobre su participación en la conducción política de las protestas. Mientras Morales sostiene que las movilizaciones responden a demandas sociales y políticas legítimas, sus propios sectores han anunciado medidas de resistencia que incluyen la protección física del líder cocalero, la radicalización de los bloqueos y advertencias de acciones contra instalaciones estratégicas del Estado.
La coincidencia entre las reuniones de coordinación admitidas por Morales y las resoluciones adoptadas por las organizaciones que le responden ha intensificado el debate sobre el grado de influencia que ejerce el exmandatario en la actual conflictividad nacional. Todo ello ocurre mientras el país enfrenta bloqueos, enfrentamientos, desabastecimiento parcial y una creciente tensión institucional que llevó al Gobierno a promulgar la ley que regula los estados de excepción.
Fuente: Erbol y Unitel